PRESENTACIÓN DE "NUNCA DEJES DE MIRARME"

07 abril 2016

Todo comenzó hace tres años. Por aquel entonces frecuentaba algunos foros y blogs literarios donde se invitaba a los "usuarios" a mostrar sus escritos. En una de estas ocasiones propusieron crear una novela a "diez bandas"; esto era: formar grupos de diez participantes en los cuales se iría desarrollando una historia a partir de un primer capítulo. Este primer capítulo sería propuesto por cada uno de los integrantes del grupo y posteriormente votado. El que más puntos obtuviera sería seleccionado como el germen de la trama y así sucesivamente hasta crear una novela completa.
La propuesta captó mi atención y decidí participar enviando un primer capítulo de cinco hojas. Ese primer capítulo contenía la idea principal de "Nunca dejes de mirarme"; digamos que fue la primera chispa... Mi capítulo consiguió el mayor número de votos y fue elegido de entre otros muchos para configurar el argumento. Sin embargo, después de algunos meses el proyecto fue abandonado por la mayoría de los participantes (a casi nadie le gusta escribir sobre temas que no han surgido desde el inicio de uno mismo). Con las mismas guardé ese primer capítulo en el cajón y continué escribiendo otras novelas. Pero... la idea estaba ahí; y de vez en cuando me rondaba el pensamiento igual que si fuera un fantasma.
No fue hasta un año más tarde, mientras escribía "El punto medio del corazón", que me animé a mostrarla, capítulo a capítulo en Wattpad. Lo hice como mero entrenamiento o quizá como una forma de "librarme" de ella; no lo sé, la verdad. El caso es que cada semana subía un nuevo capítulo; así hasta diecinueve. Entonces me detuve. ¿Y por qué? Porque me di cuenta de que aquello se estaba poniendo "serio". La novela estaba tomando cuerpo y alma, y merecía ser tratada desde otro enfoque. Así que, con todo el dolor de mi corazón (y supongo que también del de todos mis lectores en dicha plataforma) borré todo rastro de ella y me dispuse a reescribirla hasta convertirla en lo que es ahora.
"Nunca dejes de mirarme" ha tardado casi tres años en ver la luz de forma completa. Y en esos tres años ella y yo hemos pasado por diferentes etapas. Desde la euforia más apremiante hasta la indiferencia absoluta (aunque esta última nunca duraba demasiado). 
El primer momento de angustia fue aquel en el que, antes incluso de escribir la primera palabra, no lograba encontrar un nombre adecuado para el personaje principal masculino. Recorrí incansable listas interminables de nombres y ninguno se adecuaba al color y sonoridad que necesitaba (qué le vamos a hacer; padezco de una sinestesia galopante; y no, no tomo drogas ☺); hasta que un día escuché a Agnes Obel cantar su Dorian y me dije: ¡Aleluya! Y ahí acabaron mis pesares en cuanto a nombres; pues el de Sara, la protagonista femenina y narradora de la historia ya lo tenía decidido desde hacía tiempo. Los demás surgieron de forma sencilla.
Desde un primer momento quise darle a la historia cierto ambiente sombrío, pero sin evitar la frescura de una narración de carácter adolescente; en ocasiones con un toque cómico. Esto último con la intención de desdramatizar ciertos aspectos de la novela.
Quien haya leído alguno de mis libros anteriores habrá comprobado la importancia que tiene la música a lo largo de la trama (sobre todo en "La promesa"). Con "Nunca dejes de mirarme" ocurre lo mismo; más teniendo en cuenta que los dos protagonistas principales tienen diecisiete años. Es imprescindible para mí introducir música en mis novelas, porque... ¿existe alguien en este mundo que pueda vivir sin música? ¿Aunque solo sea tararear los primeros compases de una canción o bailar al ritmo de un tambor? Lo veo difícil. En la novela aparecen canciones que acompañan a las escenas poniéndoles palabras. Como es el caso de Wherever you are de One Ok Rock que aparece de sonido ambiente en la escena "íntima" entre Dorian y Sara. Una canción que es a la vez un guiño a mi predilección por las culturas asiáticas.
La novela transcurre en Santiago de Compostela. Elegí esta ciudad porque me parece sencillamente mágica. Solo en ella podía imaginarme a Sara y a Dorian luchando contra la adversidad, bajo la lluvia, entre la verde espesura.
Y ya para finalizar suscribiré lo dicho ya en la sinopsis:
"Nunca dejes de mirarme" no es solo una novela de suspense, es también una historia de denuncia social. Un canto a la libertad y al descubrimiento del primer amor.  

Un saludo a todos y hasta la próxima ☺

CRÓNICAS DE UNA #ESCRITORA: OS PRESENTO LA PORTADA DE "NUNCA DEJES DE MIRARME"

14 marzo 2016

PORTADA "NUNCA DEJES DE MIRARME"


Hace un tiempo realicé una encuesta en Facebook y Twitter preguntando cuál sería la mejor portada para mi nueva novela "Nunca dejes de mirarme" (NDDM). Propuse tres cubiertas con una misma imagen, pero modificando la tipografía del título y en algunos casos su ubicación. La participación fue sorprendente, sobre todo en Facebook. Muchos de mis "amigos virtuales" (casi todos escritores) dieron su opinión, y he de reconocer que sus valoraciones, aunque en un principio me sumieron en algo de confusión, me ayudaron a crear la portada definitiva. De cada uno de ellos tomé el criterio que a mi juicio creí más importante. Empecé a crearla de nuevo. Sustituí algunas de las imágenes originales por otras, más acordes con el argumento. Modifiqué el tipo de letra para que pudiera leerse mejor una vez publicada la novela en formato Kindle. La despejé y simplifiqué todo cuanto pude; y el resultado creo que es más que satisfactorio. De hecho, es la portada que más me gusta de todas las que he realizado hasta ahora. Y lo más importante: he disfrutado muchísimo haciéndola.
Ya queda poco para que vea la luz. En breve os informaré de ello para que vayáis descontando los días. También, y hasta la hora de su publicación, os iré dejando algún dato sobre la novela: sinopsis, banda sonora, el escenario donde tiene lugar la historia. Y podréis leer también el primer capítulo.
Desde aquí quiero dar las gracias a todos aquellos que participaron en la encuesta y que con sus valoraciones me permitieron potenciar los aciertos de la cubierta original y corregir también sus errores. Lo dicho: infinitas gracias a todos ellos.
También os doy las gracias a vosotros, lectores, por visitar el blog de Carol Munt y por vuestros comentarios de ánimo. No sabéis cuánto me ayudan.  
Y como dicen los coreanos: ¡Fighting!

Un abrazo grande y sed felices ☺

CRÓNICAS DE UNA #ESCRITORA: EL PUNTO Y FINAL DE LA NOVELA

03 marzo 2016

El sábado pasado fue mi cumpleaños. Ya son cuarenta. 
Hace una par de semanas, una amiga con la que estaba comiendo me dijo: 
"No sé qué me pasa últimamente; estoy rara. Yo creo que es por la crisis de los cuarenta. Ya me queda poco para llegar".
En ese momento fui consciente de lo mucho que pesan esos números y respondí:
"Uff... Es verdad. A mí me pasa lo mismo".
Aunque segundos después cambié de parecer:
"Pero, si lo meditas bien, teniendo en cuenta que pienso vivir hasta los cien años en plenas condiciones, estar en los cuarenta es como estar en la flor de la vida".
A mi amiga le entró un ataque de risa. 
En fin... quien no se consuela es porque no quiere.
El caso es que el día de mi cumpleaños lo dediqué a escribir. Toooooodo el día. Y es que me pilló en un momento decisivo a nivel literario. Me refiero a ese momento en el que te enfrentas al desenlace de la novela. La meta tras un largo trayecto. Esos últimos capítulos que, digan lo que digan, para mí son los más importantes. El "sprint" final...
Ese día, el sábado 27 de febrero, puse el último punto a la historia. Ya era de noche y aún recuerdo la sensación. Es cierto, no hay sensación comparable para un escritor que la incomparable sensación de poner el punto y final a una novela. Entonces todo desaparece: los momentos de dudas, los días de bloqueo; esas horas en las que la ya famosa palabra procrastinación nos susurra al oído y nos seduce con cualquier actividad poco productiva. El muro... ¡Ains!, a mí me pasa lo del muro, que me siento a escribir y necesito unos momentos de concentración para romper la pared que separa lo real de lo irreal. Hasta que oprimes la tecla con un minúsculo punto grabado en la superficie y dejas atrás el pasado. Y es que el punto y final de una novela no entiende de pretéritos. Él es el presente, y si me apuras el futuro. Aunque aún es pronto; todavía le quedan algunas etapas de gestación a lo escrito; no muchas, pero sí las más importantes. Esas en las que va cogiendo peso e importancia, y en las que poco a poco va demarcándose a la perfección su anatomía. Esta vez no tendré prisa. Ya me lo propuse, ¿os acordáis? Esto va en serio (me lo enseñó mi agenda de buhitos). Que las cosas bien hechas, bien parecen.
En la próxima entrada os hablaré de ella, o de él (novela/libro). No es la primera vez que lo hago. Ya la he nombrado en numerosas ocasiones. De hecho, al final de este blog hay una entrada destacada sobre "Nunca dejes de mirarme". Hablaré sobre la portada, sobre el proceso de creación de la historia (sin desvelar lo importante, por supuesto). Os contaré algunos detalles espacio/tiempo. Podréis oír las canciones de su banda sonora. Quizá grabe un vídeo a lo Booktuber "FortyUp" y mate dos pájaros de un tiro (hum...pájaros...)No sé, lo del vídeo se me acaba de ocurrir. 
Sea como fuere, ya queda menos para el gran día. Dentro de poco pondré el cronómetro para la cuenta atrás...
Y eso es todo, por ahora.
Un fuerte abrazo y sed felices. ☺



CRÓNICAS DE UNA ESCRITORA: UNA HABITACIÓN PROPIA

11 febrero 2016

No, no voy a hablar del genial ensayo escrito por Virginia Woolf ni tampoco voy a hacer una proclama feminista sobre la invisibilidad de muchas mujeres en el mundo literario (aunque bien pudiera). Mi pensamiento de hoy va dirigido exclusivamente a la necesidad que tenemos muchos escritores de tener nuestro propio espacio de creación. Un lugar silencioso donde dar rienda suelta a nuestra imaginación; una habitación, un bunker donde olvidarnos del mundo y de las personas, y, lo más importante, donde las personas se olviden de nosotros. Una gran mayoría de aquellos que no ocupan sus horas en crear historias desconocen que el escritor necesita silencio y concentración; dos cosas harto sencillas y a la vez harto difíciles de encontrar. Es común observar como estos sujetos, los no dedicados al oficio, tienden a revolotear a tu alrededor con cualquier excusa mientras tú estás estrujándote los sesos tratando de encontrar la palabra más adecuada para describir una determinada sensación. Suele ocurrir a veces que de tanto pensar, los nervios estallan y también tus modales. Así que les sueltas un grito tipo: "¿Quieres irte ya de una puñetera vez!" Y entonces te miran como si el mismísimo diablo se les hubiera aparecido. Pero es inútil, poco tiempo después suelen volver para preguntar, quizá, dónde está tal o cual cosa. O para saber si mañana lloverá o no por casualidad. WTF?!! No, los que no han escrito nunca ni un mínimo verso no entienden la necesidad de la absoluta soledad y del ruido ensordecedor de la nada. No entienden que cuando una puerta se cierra es porque el que hay al otro lado busca intimidad. El oficio de escritor es aún un oficio poco comprendido y respetado; y por más que tratamos de explicar sus entresijos poca gente hay que lo entienda. Es por eso que al final acabamos acomodando nuestros cerebros al sonido lejano de la marabunta, o a la Playlist de Bandas Sonoras de Películas en el Spotify. Nos acostumbramos a saltar de la ficción a la realidad y viceversa en cuestión de segundos. A escribir a horas intempestivas y en lugares poco convencionales, o en su defecto, en bares y bibliotecas. Y lo hacemos por pura supervivencia; porque si no, no habría manera de escribir una sola palabra. 

Posdata: Algún día tendré mi propio "bunker". ¿Cuándo?, ni idea; pero algún día. ☺


CRÓNICAS DE UNA ESCRITORA: ENFRENTARSE A ESCENAS DIFÍCILES.

04 febrero 2016

Ayer terminé de escribir una de las escenas más difíciles de mi última novela. Se trata del momento "íntimo" que ocurre entre mis dos protagonistas adolescentes. Y para quien no entienda lo de "íntimo" lo aclararé: sexo. Eso es, ni más ni menos. El caso es que no quería en absoluto mostrar algo burdo, tampoco un puñado de frases edulcoradas. Quería que fuera real y natural. Alejarme todo lo posible de los tópicos. Sugerir en vez de mostrar. Nada de palabras explícitas; creo que a estas alturas sobran. Pensé que lo más indicado sería centrarme en las emociones, en vez de en los actos. Y qué queréis que os diga, después de estar todo el día (mañana y tarde) dándole vueltas a las teclas del ordenador, al fin pude acabar el capítulo con satisfacción. Será el capítulo más corto de la novela, pero también uno de los más emotivos. Cada vez veo más cerca el punto y final. Uff... será entonces cuando todo comience. 

Posdata: Pronto tendréis más noticias al respecto de "Nunca dejes de mirarme" (NDDM)
Un saludo para todos y sed felices :)