Delphinidae.

09 octubre 2011

Los delfines no juegan en las olas
como la gente cree.
…Los delfines se duermen bajando hasta el fondo del mar.
¿Qué buscan? No sé.
Cuando tocan el fin del agua
despiertan bruscamente
y vuelven a subir porque el mar es muy profundo
y cuando suben ¿qué buscan? No sé.
Y ven el cielo y les vuelve a dar sueño
y vuelven a bajar dormidos,
y vuelven a tocar el fondo del mar
y se despiertan y vuelven a subir.
Así son nuestros sueños.
(Los Delfines. Silvina Ocampo)


Los delfines son animales fascinantes. Hoy he tenido la suerte de poder ver una actuación suya en el Zoo y, aunque en el fondo he sentido cierta tristeza al verlos en cautividad y convertidos en objeto de divertimento, he de reconocer también que ha sido emocionante. Sus bailes, saltos y piruetas nos han hecho dibujar una sonrisa perenne y soltar alguna que otra carcajada. Al observarlos he recordado un relato aborigen que leí hace algún tiempo en el que se narraba el origen mitológico de los delfines y su vínculo espiritual con los seres humanos. Contaba la leyenda que los delfines proceden de una serie de planetas de agua situados en el sistema de Sirio y que llegaron a la Tierra con el objeto de ayudar a los seres humanos en su evolución espiritual. En Grecia se adoraba a estos cetáceos, y, de hecho, junto al lema escrito en la entrada del oráculo de Délfos, "Conócete a ti mismo", hay grabado un delfín. Los estudios científicos han descubierto que sus sistemas acústicos tienen la capacidad de realizar "radiografías acústicas", es decir: pueden "ver" a través y en el interior de objetos y personas. Lo dicho, fascinante. Igual que la voz de la maravillosa Dulce Pontes cantando Cançao do mar. Espero que la disfrutéis.

1 comentario:

  1. Es curioso, porque yo le tengo una fobia importante a los delfines, jajaja. Algún día lo contaré en el blog, es un relato de trauma infantil entrañable.

    ¡Saludos!

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