Lluvia de otoño...

24 octubre 2011


Dicen que la primavera y el otoño son estaciones de transición. La primavera nos hace florecer después de un invierno escondidos bajo la escarcha, y luego, bañados por los rayos del sol de verano nos fortalecemos y brillamos sobre el mundo. Con el otoño volvemos a marchitar y caemos, igual que las hojas ocres que cubren las aceras por donde nuestros pies caminan cautelosos esperando con resignación el frío invierno de la quietud. 
Hoy llueve. Hoy aquí ha llegado el otoño, y presiento que en breve caeré. Lo que ayer fui, no volverá a ser jamás. Y duele. Duele desprenderse de un yo que ha convivido conmigo durante un año. Un año es mucho tiempo para obviar la tristeza de la partida. Pero también sé que la pérdida es inevitable, y por ello la acepto con resignación.


1 comentario:

  1. Me pasa igual... Cada año, octubre es una caída en picado. Pero en fín, floreceremos en primavera (si no puede ser antes).
    Un abrazo.

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