Un Hallelujah por el Príncipe de Asturias.

19 octubre 2011

"El amor no tiene cura, pero es la única cura para todos los males".
Leonard Cohen.



Aún recuerdo contemplar al Señor Leonard Cohen a través del televisor del salón de casa (ahora no recuerdo el título de la canción). Sé que estaba con mi madre, porque no paraba de decir lo maravilloso que le parecía aquel tipo de aspecto sombrío y voz grave. Aquella vez, en edad adolescente, no me convenció. Tuvieron que pasar muchos años (tampoco tantos :)) para reconocer que aquel tío era/es un auténtico genio. Después de tragarme, como unas cuatro veces, la película-documental: "Leonard Cohen: I´m your man", no pude más que entonar el "mea culpa" y echarme a sus pies. No es que sea una fanática empedernida, pero sí admito su portentoso talento. Y como esta mañana me he despertado con la noticia de que ha sido galardonado con el Príncipe de Asturias me he dicho: ¡Vaya, esta es una buena noticia para nombrarla en el Blog! Y ya de paso, disfrutar de una de mis canciones preferidas (y también la más conocida y versionada) y que no es otra que el Hallelujah. Pero no, no voy a traer a mi humilde espacio la original. En su lugar voy a deleitarme con la impresionante versión de otro grande: Jeff Buckley. 
Por cierto, dicen por ahí que cuando Leonard Cohen escuchó esta versión le maravilló tanto que dijo que tardaría mucho tiempo en volver a cantarla.



1 comentario:

  1. La versión de Buckley es sobrenatural. Cohen tiene la clase suficiente como para admitirlo. Hola, nueva seguidora :-)

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