"Somos polvo de estrellas".

30 enero 2012


Esta frase fue pronunciada hace ya algunos años por el astrónomo y divulgador científico Carl Sagan, y aunque en un principio pueda parecer extraída del mejor de los poemas, en realidad es absolutamente cierta y literal. La mayor parte de los átomos que constituyen todo aquello que existe proviene de las estrellas.
He aquí, a grandes rasgos, la explicación científica:

"Cuando se formó el universo, hace unos trece mil setecientos millones de años, se formaron átomos de hidrógeno, de helio y unas trazas de litio. Este fue el contenido del universo durante unos cuatrocientos millones de años. La atracción gravitatoria mutua que sentían las partículas de polvo de hidrógeno y helio hizo que estas se fuesen agrupando, formando grumos de materia. Estos grumos de materia fueron creciendo y aumentando la presión que soportaban.
Al aumentar la presión aumentó la temperatura y llegó un momento en que se encendieron, formando estrellas.El funcionamiento de una estrella consiste en quemar hidrógeno en su núcleo, a varios millones de grados, para formar helio y emitir ingentes cantidades de energía. Esto se hace mediante reacciones de fusión nuclear. Cuando se agota el hidrógeno del núcleo, el helio resultante se fusiona para formar berilio y carbono que a su vez pueden fusionar para formar otros elementos.
Pero llega un momento en que el proceso de fusión ya no puede continuar: la estrella colapsa y muere. Muchas estrellas mueren de manera violenta. Las más grandes lo hacen en una espectacular explosión llamada supernova. En esta explosión también se forman nuevos elementos, normalmente más pesados. La muerte violenta de las grandes estrellas disemina por el espacio parte de su contenido. Es así como elementos como el carbono, el nitrógeno, el potasio, el oxígeno, el calcio o el hierro, tan imprescindibles para formar estructuras complejas, como por ejemplo, los seres humanos y que no se formaron con el universo, llegan al espacio.
De esta manera, un proceso cataclísmico, la muerte violenta de una estrella, posibilita que, con el paso de miles de millones de años, nazcan nuevas estrellas, planetas y formas de vida con el material que un día estuvo forjándose en los calientes núcleos estelares".

Fuente: Andrés Aragoneses. 

Asomobroso saberse estrella cuando la mayor parte del tiempo las observamos en la lejanía, como un talismán, como una guía... En verdad no hay mayor talismán ni mayor guía que nosotros mismos...
Os dejo con una preciosa canción iterpretada por la cantante Zahara: Pregúntale al polvo
Un fuerte abrazo a tod@s.


1 comentario:

  1. Carol, es algo que "sabía" desde hace mucho, pero hoy al leer tu comentario final me has hecho saber de verdad que somos estrellas. Vamos, que me has hecho tomar conciencia!!!

    Besos, linda estrella

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