De "siempres" que se convierten en "ahoras".

01 febrero 2012

Foto: Alessandro Russo
La vida se dispersa en este ahora donde el siempre no es más que un simple adverbio que ceñido a la piel aletea en un baile de ilusión y te acaricia con manos gélidas mientras susurra en un hilo de voz:
                                                               "No te olvides de mí".
Él persigue los días infinitos eludiendo los segundos de amnesia; como la mano que sostiene el mundo quisiera controlar el devenir y convertir el futuro en un acto tangible —imposible—.
El muro cae, y con él, lo engañoso.
Él querría ser dueño del azar y transformar el pasado en presente igual que el alquimista que un día perdió el rumbo.
Él no es dueño de sí.
Él es siempre. Y el siempre no puede subsistir.
Carol Munt©


Anni B Sweet (Lalala)

Oh las manos del tiempo no pararán por mi.
Y he preguntado miles de cientos de veces
y mi boca no puede hacer lo que mi mente le ordena.
Bueno, tú dijiste que yo soy...
que yo soy todavía muy joven.
Entonces, ¿por qué me siento tan vieja?
Y los días están pasando rápidamente.
La lalala la la la…
La lalala la la la…
Y el Dios de todas las cosas en quién yo no creo...
ellos me están diciendo que él puede escucharme.
Bueno, yo no veo ningún cambio en mi rutina.
Y los recuerdos se están haciendo un hueco en mí.
Me siento como una cuerda de guitarra
                                                        que suena muy muy desentonada.
                                                                    La lalala la la la…
                                                 Oh las manos del tiempo no pararán por mí.
                                                  Y he preguntado miles de cientos de veces...
                                                 y mi mente no hace lo que mi boca le ordena.
                                                               Bueno tú dices que estoy...
                                                                  que estoy muy mayor.
                                                    Entonces, ¿por qué me siento tan joven?
                                                   Y los días... nunca nunca nunca pasarán.

1 comentario:

  1. Nunca se consigue que el pasado vuelva a estar en presente.

    Pero se puede buscar repetir las sensaciones, las emociones.

    ¿Como? Viviendo este presente con la misma intensidad e ilusión que vivimos aquel presente ya pasado.

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