Día Mundial Contra el Cáncer: ese monstruo invisible...

04 febrero 2012


Hace algunos meses decidí acompañar a mi madre al hospital para recoger los resultados de una analítica de rutina. Al entrar en el espacioso hall me sorprendió la tranquilidad que se respiraba, casi no había pacientes, el silencio era sepulcral, todo blanco, inmaculado. "Qué paz se respira aquí", le dije. "Se nota que está recién inaugurado". "Sí", respondió mi madre. Luego me preguntó: "Oye, ¿te importa si voy un momento a visitar a una amiga que trabaja aquí? Sólo serán unos minutos". "No, claro que no. ¿Dónde está?", quise saber. "En el edificio dos, el de oncología". Y nos encaminamos hacia allí. Un largo pasillo, unas cuantas escaleras, salir al exterior y... ¡plaf!, la primera en la frente: un centro de belleza-peluquería para enfermos oncológicos. Me quedé observando el interior. Sobre una de las estanterías: pelucas de pelo natural, sofisticada cosmética, trípticos con consejos de belleza... "La imagen es importante para los pacientes. Verse bien les ayuda a sentirse mejor", dijo mi madre sacándome de mi abstracción. Seguimos caminando, otro pasillo, de vuelta al exterior y...una gran puerta, sobre ella, unas grandes letras en azul intenso formaban las siglas: CIO (Centro Integral Oncológico). Entramos...gente, mucha gente, personas, silencio, algunas de pie, otras sentadas mirando hacia el suelo, silencio, deambulaban, murmuraban, silencio, cuadros de colores vistosos decoraban las paredes, pintura en tonos cálidos, silencio. Gente, mucha gente...
Mi abuela murió de cáncer; una de mis tías murió de cáncer con 34 años; mi madrina se encuentra en estos momentos luchando contra un cáncer de estómago; la madre de mi cuñado falleció de cáncer de mama dos meses antes de que naciera mi sobrina, su hija, su nieta. El cáncer es un monstruo invisible que no avisa, invisible como una célula que decide seguir su propio camino hacia el libre albedrío, hacia la autodestrucción...¿Cuál es el remedio? Quién sabe, pero a veces creo que los humanos  somos  la especie más estúpida que existe sobre la tierra, por crear una vida, un mundo cada vez menos compatible con nuestro ser.


Cierra los ojos, no existen las mentiras. En este mundo que llamaremos sueño vamos a abandonar este día de dolor y mañana volveremos a ser libres.

6 comentarios:

  1. Te felicito por decir la palabra sin censura: cáncer. Fíjate en esos famosos que la evitan, Terelu Campos y madre, sin ir más lejos, por poner un caso de actualidad. Dices 'cáncer' y no pasa nada. Verbalizar la palabra considero que es importante.

    Apunta este libro: 'El mundo amarillo', de Albert Espinosa. Él superó no un cáncer, sino dos. Lectura altamente recomendable.

    Un abrazo y mucha fuerza para tu madrina. De parte de una que en 2008 superó el suyo :)

    Besos.

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    1. ¡Ay! Larisa, no sé qué me pasa que últimamente estoy de un sensible que por todo se me saltan las lágrimas...
      (ya puedes considerarte una superwoman)
      Tendré en cuenta la recomendación del libro :)
      Besos grandes

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  2. Ojalá llegue el día en el que esta enfermedad tenga un 100% de finales felices. Ese es el mejor deseo...

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    1. Un deseo que, seguro, se hará realidad, algún día...
      Muchos besos.

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  3. Hermosa entrada.
    MI padre murió de cáncer y esta enfermedad me enseñó que si sabes enfrentarla es una gran enseñanza de amor.

    Hay un hermoso libro de la doctora Elisabeth Kübler-Ross llamado "Sobre la muerte y los moribundos" donde se ve al belleza que puede tener un enfermo terminal.
    Los hospitales, todos, deberían ser como este, así de preparados para atender a estos enfermos.
    Es fundamental que nos veamos bien siempre.

    Besos grandes y un abrazo

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  4. Gracias por hablar de la palabra miedo,
    de la palabra oculta,
    del infierno de tantas y tantas familias...

    porqué quien no lo ha vivido de cerca, lo vivirá

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