Olvido...

23 marzo 2012



Dicen que el olvido conduce a la libertad; que de tanto enterrar rencores la vida se te vuelve deshabitada de miserias, y que la mirada, opaca en otros tiempos, refleja la claridad de los días despejados.  Sin embargo, nadie nos dice cómo olvidar; cómo aprender a desintegrar los sentimientos de odio que quedan aferrados con fuerza al corazón; cómo deshilvanar las puntadas de cada pequeña travesía y hacer como si aquello que un día fue nunca hubiera sido; igual que un círculo perfecto cuyo fin se une al principio y viceversa... Yo quiero eso, que cada momento sea tan sólo un círculo para luego comenzar con otra terminación infinita, y de este modo poder ser libre. Yo quiero eso: olvidar. Aprender a olvidar. 

©Carol Munt


6 comentarios:

  1. A mi también me gustaría, poder hacerlo fácil, rápido y sin dolor.
    Pero me temo que sin conciencia, una gran dosis de entendimiento y accionando para lograrlo, y aquí el perdón (a uno mismo principalmente), no hay nada que hacer.
    El tiempo no hace nada, somos nosotros en el tiempo de la conciencia.

    Besos

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    1. "El tiempo no hace nada, somos nosotros en el tiempo de la conciencia".
      Qué gran reflexión Verónica...completamente de acuerdo :-)
      Besos!!

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  2. Olvidando que recuerdas...

    P.D. Ya vi la película de Once y me gustó bastante. La banda sonora me pareció tremenda. Gracias por la información :)

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    1. Me alegra que te gustara...es una de mis películas favoritas; y la banda sonora es genial.
      Un fuerte abrazo!!

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  3. ¡Qué tarea tan ardua olvidar cuando queremos hacerlo! Ya lo dijo Mario Benedetti: "El olvido está lleno de memoria".

    Once, la película: una maravilla. Y todo lo que la rodea: The Swell Season, sus dos protagonistas, la magia, el silencio, lo nunca dicho, el misterio, la poesía... Es también una de mis películas favoritas.

    Saluditos :)

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  4. Ayer mi socia y yo hablábamos algo parecido. Pero era Madrid, hacía frío y nos dio pereza hacer una pintada en la calle. Quizás la amnesia sea la única forma de felicidad verdadera. Ay, si me da que lo leí en un libro. Ay, si me da que lo escribí yo.

    Besos.

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