Elevándose...

06 abril 2012

¿Acaso ella tenía mejores vistas que aquel paisaje de verdes ondulantes y ocres dispersos a la deriva? Los bosques recorrían el espacio hasta llegar a los confines del mundo. Sin embargo desde la arisca roca donde sus pies se hallaban tratando de mantener el equilibrio nada podía contemplarse, excepto el terror intenso, que sondeando el flujo carmesí en sus venas llegaba a paralizar su respiración ya entrecortada. Y alzó sus manos en un ímpetu logrado por el leve coraje llegado del lapso en su riego sanguíneo y con un impulso seco saltó al vacío...
Vacío.
Vacío.
Y al fin...se elevó. Surcando con maestría los cielos sobre las diminutas hojas, los serpenteantes ríos, la tierra y los mares. Y las pequeñas cabezas de aquellos que seguían queriéndose aferrar al suelo se fueron alejando.
En ocasiones es mejor arriesgarse a caer y volar sobre el mundo que seguir seguro aferrado a rancias ideas que te impiden ver más allá.

"Estaba elevándome,
golpeando el suelo.
Rompiendo y rompiendo.

Elevándome.
Elevándome".

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