"Las crisis nos proporcionan una gran oportunidad para avanzar", se dijo mientras encaminaba sus pasos hacia la parada del autobús. "Sin crisis la vida sería una monótona letanía de hechos siempre medianamente felices, sin oportunidad de crecimiento o evolución. Como agua estancada sin olor, sin flujos; siempre el mismo oxígeno, siempre el mismo color. Sin necesidad de búsqueda; sin porqués; sin ese alguien al que añorar o ese hombro en el que cobijarte en noches oscuras. Jamás experimentaría la oportunidad de perdonar o ser perdonada. La alegría tendría siempre el mismo significado impreciso, ausente de comparación...". Y así, llegó el momento de alzarse y resurgir. Subió al autobús y se alegró por ser capaz de elegir de qué forma vivir la tristeza.



No lo encontrarás en las mesas bebiendo,
jugando a los dados y colgado hasta las 3 de la mañana, 
no lo encontrarás nunca siendo infiel,
lo encontrarás, lo encontrarás junto a mí.

No lo encontrarás persiguiendo al diablo,
por dinero, fama o poder, huyendo del dolor,
nunca lo encontrarás donde van todos,
lo encontrarás, lo encontrarás junto a mí.

Cuando no quede dinero
y mis amigos se hayan esfumado,
y crea que no puedo encontrar ayuda ni amor sincero,
sé que no tendré necesidad de dejarme llevar por el pánico
porque lo encontraré, lo encontraré junto a mí.

Cuando el cielo esté gris
y se cierren todas las puertas,
y el aumento de la presión
haga difícil la respiración,
bien, lo único que necesito es una mano
para detener las lágrimas derramándose,
lo encontraré, lo encontraré junto a mí.

Cuando llegue el final
y los edificios se derrumben aceleradamente,
cuando echemos a perder la tierra
y se quede sin una sola gota la mar,
cuando todos pierdan la cabeza a nuestro alrededor,
lo encontrarás, lo encontrarás junto a mí...

1 comentario:

  1. Eso es: la crisis no es sino una oportunidad de cambio. Tomamos conciencia de que estamos vivos y podemos asir con fuerza el timón de nuestra existencia. Un beso.

    ResponderEliminar