Odio odiar...

27 mayo 2012

Obra: "Odio". Autor: Francisca Ros Nicolás.


El odio genera odio, esto es, causa efecto. El miedo a ser diferente, a no sentirse parte de un algo que según la mayoría rodea al bien. Sin embargo, yo me siento mejor en ese espacio que no pertenece a nada salvo a mí; es en ese espacio donde paradójicamente me siento unida a lo que los demás consideran diferente. Esa diferencia que genera la dualidad del temor y por consiguiente el odio que se manifiesta a través del rechazo; luego la ira y por último la violencia que desencadena la muerte. A veces todo, a veces solo una parte. El odio divide la vida en fragmentos, en cachitos pequeños que envuelven la existencia en caos. Como un espejo hecho añicos que devuelve nuestro reflejo en infinidad de imágenes desmembradas. Pero el odio no es el principio, es solo un punto de inflexión en el transcurso de muchos miedos. Son ellos el propósito de la catarsis. Los desechos de un amor corrupto que es preciso desinfectar.

P.d.: Odio odiar o, utilizando la afirmación contraria, amo amar (sí, mejor esta que la otra)

3 comentarios:

  1. ¿Es lo contrario al odio el amor, o más bien la indiferencia? No consigo decidir si el amor y el odio son sentimientos opuestos, al fin y al cabo tienen en común que son sentimientos. En cambio, la indiferencia se me antoja como la ausencia de sentimiento.

    Muy interesante tu texto.

    Un saludo.

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  2. Hay quien dice que el verdadero opuesto del amor es el miedo. El odio no es miedo, pero sí una consecuencia de él. Supongo que el amor tiene muchos contrarios ;-)
    Un saludo para ti también.

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  3. Yo soy de las que cree que únicamente se puede odiar aquello que no se conoce o comprende. John Steinbeck una vez dijo "Try to understand men. If you understand each other you will be kind to each other. Knowing a man well never leads to hate and almost always leads to love."

    Enhorabuena por el blog. Me quedo por aquí.

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