De cómo un segundo puede cambiar toda una vida...

12 noviembre 2012

Pues sí, hace un par de días, al fin, pude ver la película "Lo imposible". Allí estaba yo con mi súper bolsa de palomitas de caramelo, unos cuantos regalices, y más que acomodada para empaparme de drama y angustia... Y no, a los que no la hayáis visto, no os la voy a contar; de todas formas no creo que desvelara nada que no se haya dicho ya en todos los medios. Lo que sí voy a hacer es hablar de los pensamientos que surcaron mi mente mientras observaba (sin ver) los créditos finales, y envuelta en la fantástica banda sonora creada por Fernando Velázquez.
Pensamientos:
Todo es un juego. Esta vida y sus innumerables recovecos no son más que paradas aparentemente determinadas por el surgir de forma aleatoria de unos números grabados en unos dados. Y digo "aparentemente" porque han existido y existen algunos sabios que afirman que en verdad todo cuanto ocurre en nuestra vida es única y exclusivamente creación nuestra; aunque eso es otra historia de la que quizá algún día dedique una entrada. Pero a lo que iba: todo es un juego. Un ir caminando hacia una meta imprecisa que creemos controlar de forma magistral, intentando de esta manera hacernos dueños de nuestro propio destino. Hasta que llega un día en el que el destino decide revelarse. Cansado ya de tanto farol, nos muestra sus cartas en forma de bofetada monumental, con el objeto de hacernos despertar de nuestro sueño de todopoderosos. Y así ocurre, que caemos, pataleamos, lloramos y maldecimos al grito de ¡Qué mala fortuna! Pero transcurrido un tiempo regresamos de nuevo a nuestro pedestal de auténticos controladores; entonces buscamos "porqués" que casi nunca son resueltos. Y así podemos pasar el resto de nuestra vida, perdidos en un bucle de preguntas sin respuesta, ansiando recobrar de nuevo las riendas de todo cuanto acontece a nuestro alrededor. Aunque, por sorpresa, siempre hay otros que, ya cansados, se rinden ante la evidencia: Que el mundo es como es, que la vida es como es; y que la mayor parte de todo cuanto nos ocurre es incontrolable; desde la sonrisa que nos ofrece un desconocido a primera hora de la mañana, hasta la mayor de las catástrofes. Y que lo único que podemos gobernar son nuestros propios actos y el cómo vamos a responder a los envites del sino. Pues solo en nuestras acciones podremos encontrar las respuestas a nuestros "porqués".

P.D: Pues sí, los créditos me dieron para pensar en esto y en más ;-)
Ahora os dejo con la banda sonora... que la disfrutéis.



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