De gritos que se transforman en susurros...

21 noviembre 2012

Y ese grito que se clama queda prendido (a veces) en el silencio de las palabras. Igual que los aviones de papel quedan atrapados entre las ramas de los árboles ya caducos. Es un hecho que, por más que zarandees el robusto tronco, el avión no caerá jamás, pues ya se ha hecho parte y todo con su nueva morada. Hay gritos y palabras que se quedan felizmente viviendo en la ausencia del sonido, esperando a que alguien regrese para rescatarlas y así transformarlas en susurros de aceptación.

P.D: Cada vez más... trato de evadir los gritos. Todo clamor tiene el mismo significado dicho en susurros. 


 

Estoy aquí. ¿Alguien puede verme?
¿Puede alguien ayudarme?
Estoy aquí, prisionera del pasado.
¿Puede alguien ayudarme?
¿No oyes mi llamada?
¿ya vienes?
He estado esperando 
a que vengas a rescatarme.
Necesito que soportes toda esta tristeza
que yo no puedo aguantar
y vive dentro de mí.
Estoy aquí, tratando de decirte algo...
¿Puede alguien ayudarme?
...
Lo estoy pidiendo a gritos
Me rompo.
Tengo miedo de todo.
Atrapada en estas paredes.
Dime que existe alguna esperanza para mí.
¿Hay alguien por ahí que esté escuchándome?

1 comentario:

  1. Preciosa canción. ¿Es un grito que se queda en la garganta? Siempre he sido mas dócil frente a las palabras dichas que a las gritadas.
    Saltos y brincos

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