Cosas que aprendí de este extraño fin de semana:

02 diciembre 2012

  • Que "ser" no es igual que "estar presente".
  • Que si no "estás presente" es como si hubieras abandonado este mundo envuelta en una burbuja de invisibilidad. Todo lo que te hace permanecer en el "aquí y ahora" se desvanece y el mundo entonces se te presenta extraño y lejano.
  • Que esa extrañeza y lejanía inunda de un pánico irracional tu cuerpo. Y que ese pánico, además de con unas cuantas valerianas y un par de tragos de "Rescue Remedy de Bach", solo se va aceptando el miedo mismo.
  • Que aceptar el miedo, requiere de un "dejar ser" que a veces no estamos dispuestos a soportar. Pero que cuando lo hacemos nos damos cuenta de que todos nuestros peores fantasmas provienen de nuestro interior; y que, por tanto, nosotros somos enfermedad y cura a la vez. 
  • Que no hay nada que restablezca un alma desacompasada como la alegría de un niño; un soplo de aire puro; una buena caminata en plena naturaleza y el saber que en verdad todo permanece de la forma en la que debe permanecer y que lo único que debes hacer es zafarte de esa burbuja y regresar de nuevo a tu lugar, es decir: a ti...
P.D: Este ha sido un gran fin de semana de aprendizaje. Ojalá, a veces, aprender, no fuera tan... estresante.

Chambao/Miedo por dentro

2 comentarios:

  1. El último párrafo ya es una historia completa. Yo he aprendido contigo.
    Saltos y brincos

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  2. Es verdad, aprendemos los unos de los otros. :-)
    Abrazos, Ester.

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