El cambio interno no entiende de sendas paralelas.

08 diciembre 2012

Un día despiertas y descubres que todo cuanto solía ser, ya no es o ha cambiado de lugar, incluso de forma. Te miras al espejo, y perpleja observas la nueva imagen que te muestra su reflejo. Extraña, desconcertada contemplas ese tú que sin saber muy bien cómo ni por qué se ha transformado en lo que quizá un día, por unos segundos, creíste que podrías ser. Y entonces, un pensamiento fugaz traspasa tu mente dejando una larga estela de incógnitas que hacen que te replantees el mundo y todo lo que en él habita. Y al alzar la vista te encuentras iniciando una senda solitaria, transitada solo por unos pocos que al pasar a tu lado parecen abrigarte con una cálida sensación de confianza. Y así, decides caminar sin importar cuánto dejas atrás, porque sabes que ese "cuánto" te seguirá acompañando, aunque sea en la distancia, trazando una senda paralela junto a ti. Y los verás a todos al otro lado mirándote con extrañeza, tratando de adivinar qué terrible locura te hizo abandonar el redil. Pero no te importa, por que en el fondo sabes que tarde o temprano, en un punto lejano, vuestros caminos se unirán irremediablemente formando un solo sendero de entendimiento.

P.D: Os dejo con la maravillosa canción de Alicia Keys: "Brand New Me"... espero que os guste y que paseís un buen sábado.
Un fuerte abrazo a tod@s. :-)

Hace tiempo que ya no soy la que era. Pareces sorprendido... tus palabras ya no me impresionan. Quise decírtelo, pero creo que está bastante claro. No te enfades; solo es una nueva forma de ver las cosas. No puede ser malo.Encontré una nueva manera de sentirme libre.Ten cuidado con tu ego, es él a quien debemos culpar. Tuve que recoger de nuevo mi corazón. ¡Dios sabe que algo cambió! pensé que eso te haría feliz. era todo lo que necesitaba. ¿Por qué te enfadas? Es mi nueva forma de ser. Me llevó mucho tiempo llegar hasta aquí. Me hice valiente. Una mujer valiente al intentarlo. Me agarré a demasiadas excusas; a demasiadas mentiras. No te sorprendas si subo un poco el tono de voz, si te corrijo, si camino un poco más alto que tú. Me gustaría conocerte en profundidad. Si te dieras cuenta de que soy diferente...No te lo tomes como algo personal. No te enfades. Simplemente hay un nuevo yo en mí. Y no es malo. Encontré una nueva forma de sentirme libre... ¡Oh! veo que me miras con cara de sorpresa. Oye, si realmente fueras mi amigo, desearías conocerme de nuevo. Si te armaras de valor estarías feliz de verme sonreír. No espero que lo sientas. estoy demasiado ocupada buscándome a mí misma. Soy así. me encontré a mí misma, sí. No necesito tu opinión, no espero tu bendición. Nunca seré perfecta. Pero ahora, por lo menos soy valiente. Ahora mi corazón está abierto, y por fin puedo respirar

6 comentarios:

  1. La comodidad asentada, los prejuicios aceptados, las costumbres arraigadas, y la reticencia al cambio nos mantienen quietas inmóviles ante un mundo que promete, que se va…
    La valentía de abandonar lo establecido nos da ínfulas de libertad.

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    1. Agarrarse a la comodidad de lo establecido siempre es la vía más fácil, sobre todo cuando se tiene miedo al cambio. De ahí la necesidad de sentirnos valientes para empezar a caminar por lugares desconocidos. :-)
      Un fuerte abrazo, Ester.

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  2. Algunos días, no todos, cuando me miro en el espejo no reconozco la imagen vista el día anterior, porque unas veces es amarga y ceñuda y otras veces, las menos, continúa siendo la misma imagen alegre y jovial de cuando tenía veinte años.
    Ahora tengo cincuenta más y cada día me es más difícil reproducir en el espejo mi añorada, y creo, para siempre perdida imagen de juventud.
    Sin embargo cuando me lo propongo, paso de mirarme en el espejo y saco a flote mi espiritu y mente de niño, que ese sí que no me ha abandonado ni abandonará jamás.

    Mis respetos, Carol.

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    1. ¡Bienvenido José Luis! Es cierto, con el paso de los años nos resulta más difícil mirarnos en el espejo y poder ver la juventud ya perdida. Supongo que lo único que podemos hacer es cambiar la percepción, y buscar en el reflejo las cualidades que aún permanecen y nos siguen empujando a ser el niño que un día fuimos.
      Un fuerte abrazo. :-)

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  3. Supongo que levantarse un día, mirarse al espejo y descubrir que tu rostro ha cambiado, es parte del proceso de aprender a vivir. Y a quererse. Y a sentirse libre. Porque complejidades aparte, aprender a decir NO o BASTA resulta de lo más constructivo. A veces romper con todo, con lo que eres o lo que creiste ser, o tomar decisiones equivocadas sabiéndo de antemano que lo son y sin embargo no detenerte... Yo qué se... que me pongo y no paro.
    Me ha encantado!
    Un beso.

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    1. ¡Me encanta ese espíritu! ;-) Tienes razón, lo importante es no detenerse y no mirar al pasado. Por que lo hecho, hecho está... Aprender de los errores y tener la valentía de no volever a cometerlos.
      ¡Abrazos! :-)

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