Esos días de caos perfecto...

07 diciembre 2012

Te levantas y deambulas, impregnado todo de un silencio ensordecedor. Nadie, la nada se ha colado entre los poros abiertos de la pared pintada de un color cálido. La observas. Un muro que separa tu vida de la de todos los demás. Una puerta, al fondo del pasillo, que se abre dejándote entrar en el mundo, este mundo. Las calles, el cielo, nublado como siempre; la lluvia; un siempre que algún día dejará de existir. Y caminas, entre todos, entre la gente; esa gente que es tú y que grita y calla, que sonríe, y que llora, igual que tú. Y vives, respiras el aire de un invierno que ya se precipita. Un solsticio que te hace rememorar los años pasados, perdidos ya en algún lugar lejano del universo. Ya están aquí las luces y las chimeneas encendidas, el brillo y el calor de noches que en breve dejarán de serlo. Y te acercas, despacio, a parques de hierba escarchada cubierta de ocres; y el sonido de los cláxones y la multitud se combinan convirtiendo la banda sonora del día en una armoniosa melodía. Necesaria para este día... Este día que empezó siendo silencio y en solo unas horas acabó convirtiendo la nada en un caos perfecto.

P.D: Hay días en los que el caos parece un perfecto equilibrio de libertad...


Aquel día, aquel día... ¡qué caos! ¡qué maravilla! Caminé de nuevo en el interior de aquella nube y me perdí. Y ahora estoy triste, triste, triste. Pequeña, sola y asustada. Anhelando pureza, una mente frágil y un espíritu tierno. Aquel día, aquel día... ¡qué maravilloso desastre! Esto es lo único que puedo hacer. Me cansé de ser "yo". Triste, asustada, pequeña, sola, hermosa. Se supone que tiene que ser así. Lo acepto; acepto cualquier cosa. Se supone que tiene que ser así. Y aquel día, aquel día, me tumbé junto a mí misma en medio de un sentimiento de dolor y de tristeza; asustada, despreciada, trepando, arrastrándome hacia la luz. Y es lo único que puedo ver, y estoy cansada. Y sé que tengo razón, y también que estoy equivocada, y es algo maravilloso. Aquel día, aquel día... ¡qué caos! ¡qué maravilla! Todos somos iguales y nadie se da cuenta. Pero está bien. Soy pequeña y divina, y eso es algo maravilloso. Y ya está llegando, ya está aquí, y es absolutamente perfecto. Aquel día, aquel día, cuando me senté bajo el sol y pensé y lloré, me sentía triste, asustada, pequeña, sola y fuerte. No soy nada... tengo razón. Solo una persona valiente puede superar esto y está bien. Todo está bien.

8 comentarios:

  1. excelente pensamiento este de que hay dias...me lo llevo, feliz finde!

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    1. Me alegra que te haya gustado :-)
      Llévatelo, es todo para ti.
      Un fuerte abrazo.

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  2. Precioso... hay que transformar el modo de ver los días para que nos parezcan perfectos...

    Besos abisales

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    1. Siempre podemos sacar algo positivo de cualquier momento por muy horrible que nos parezca...
      Un fuerte abrazo, Abismo... (cómo me gusta tu nombre ;-))

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  3. Siempre me haces pensar, a veces hasta razonar.
    Yo creo que en el caos siempre hay libertad, no eres nadie, no estorbas, y no ves caras ni cuerpos, solo bultos, que no adivinas si van o vuelven, y ruido, no importa, no es significativo. Tu no eres nadie, solo libertad sin identidad.
    Saltos y brincos libres

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    1. Un pensamiento genial, Ester. A veces creemos que el caos, no es más que eso: Caos. Pero si miramos un poco más allá siempre podemos adivinar un perfecto orden. :-)
      Abrazos libres, Ester.

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  4. AY! Si que hay días y días! Aquí se acerca el verano pero la lluvia está. Ayer diluvió y se inundó parte de la ciudad...justo la parte en donde yo trabajo y vivo...caos...
    Un beso desde Buenos Aires

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    1. No podemos luchar contra la lluvia... Y en ese pensamiento está la perfección, aunque luego todo nos parezca caótico. :-P
      Saludos desde Madrid a Buenos Aires. :-) (Qué genial es esto de internet)

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