Operación "Roscón del desierto".

03 enero 2013

Hace unos meses mi hermana (y toda su family) tuvo que marchar a un país lejano del medio oriente para huir de esta "cisis infernal" que azota a medio mundo (el otro medio lleva en crisis desde que existe este planeta...). Algunos días atrás regresó por estas fiestas (eso ya lo sabéis) y pasó aquí Nochebuena, Navidad y Nochevieja. Esta última fue extrañamente extraña. Todos subimos a la sierra, a comernos las uvas con mi otra hermana (y toda su family). De toda la cena que nosotros teníamos que llevar, con las prisas, se nos olvidó la mitad. Pero lo que más daño hizo a los allí reunidos debido a nuestro olvido fue el botecito de "agua de azahar" que con tanta alegría habíamos comprado un día antes. ¿El porqué? Os cuento:

Mi hermana torna al lejano oriente un día antes de Reyes; y allí, por desgracia (y por obvios motivos religiosos) no se celebra este día tan señalado en nuestros calendarios occidentales (algo peculiar... Los Reyes, ¿no son de Oriente?... en fin). La cuestión es que mi hermana, mi sobrina y mi cuñado no pueden entender su existencia si no comen un buen trozo de Roscón la noche del 5 y el día (entero) del 6. Así que trazamos un plan magistral: Pedir a mi "super-otra-hermana-de-la-sierra" que utilizara a su amante, llamado "Thermomix", para crear de la nada el Increíble Roscón de Reyes, que tendría como misión deleitar los paladares de una humilde familia allá donde Cristo perdió su chancleta. Todo estaba preparado para la hora "0", todo dispuesto para comenzar la mañana del primero de enero "embadurnadas de harina y con las manos en la masa". Peeeeeeeero, no pudo ser. Tantos pensamientos absurdos abarrotando nuestras cabezas impidieron que nuestro plan llegara a buen término. Sin embargo, con eso y con todo, el ánimo de mi hermana no decayó; y así, ideo un Plan B: "Bueno... quizá no tenga un Roscón -dijo-; pero sí tendré algo que sepa a Roscón. Me llevaré conmigo el "agua de Azahar" y elaboraré con ella un delicioso Bizcocho de Reyes con sorpresa incluida".
Moraleja: Quien no se consuela es porque no quiere... ;-)

P.D: Y puede que os preguntéis... "¿y por qué no lo hacéis vosotras en casa?" Eheeeemmm, ¿Habéis visto la receta? No, no... sin Thermomix, no hay Roscón  :-P

Y ahora os dejo con un pequeño manual de autoayuda...

9 comentarios:

  1. Tienes toda la razón. hay que buscar soluciones que haberlas, haílas. Ojalá pueda comer el roscón y ser feliz allá en aquellas lejanias, y que tu recibas con ilusión lo que te traigan los Magos.
    Muchos besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Casi todo, al final, tiene solución ;-)
      Te deseo un buen día de Reyes, Ester.
      Abracicos grandes y fuertes.

      Eliminar
  2. Y la tradición en la maleta... que no falte para no olvidar quienes somos :)
    Pues eso es Navidad

    Besos abisales

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Claro que sí! El hombre es un animal de costumbres :-)
      Abrazos, Abismo.

      Eliminar
  3. Sin roscón no se pueden quedar!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues creo que al final tendrá Bizcocho de Reyes :-P
      Besos Ataque.

      Eliminar
  4. No estoy muy "viajada", pero lo de los Reyes Magos me parece a mi que sólo se celebra por estos lares.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, creo que sí... :( Supongo que ellos tendrán otro tipo de celebración.
      Un fuerte abrazo, Estrella.

      Eliminar
  5. Por cierto, olvidé decir que lo que ella quería llevarse era la masa congelada. Un Roscón hecho no creo que aguante 7 horas de avión... con el olorcico que desprende, la tripulación y los pasajeros harían buena cuenta de él ;-)

    ResponderEliminar