Volver...

04 abril 2013

Hay momentos; días, en los que hace bien alejarse de todo; ese todo que parece haberse apoderado del cuerpo y de la mente, y conduce tu vida por caminos extraños, ajenos, nunca presentes y siempre llenos de futuros imperfectos e imaginarios. Hay momentos; días, en los que se impone la necesidad de silencio; de vacío; de lejana contemplación. Observar la lluvia torrencial anegando calles y campos, contemplar las nubes colmadas de blanco surcar el aire azul profundo, respirarlas, respirarlo, respirarse los miedos para expulsarlos luego convertidos en sueños. Y luego, cuando todo ha sido borrado o recolocado, volver de nuevo con la mirada completamente limpia.



La marea sube y baja a lo largo de la bahía
y yo no voy a ningún lado,
no voy a ningún lado.
Las personas van y vienen, se alejan
pero yo no voy a ningún lado,
no voy a ningún lado.
Es por eso por lo que siempre susurro,
soy un río hechizado.
Me gusta oír pero no escuchar,
me gusta decir pero no contar.
Es por eso por lo que siempre me pregunto
si no hay nada nuevo bajo el sol.
No voy a ir a ningún sitio, 
así que... daré mi amor a todo el mundo.

4 comentarios:

  1. Esos momentos que todos tenemos, que a ti te permiten escribir esos versos.
    Benditos momentos. Un abrazo

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  2. A veces la lluvia te barre el alma y te la deja lista para empezar con más fuerza de nuevo.
    Un abrazo.

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  3. Lo de respirar miedos para expulsarlo en sueños, es para tatuarselo... que bonito

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