Ya de vuelta por estos lares...

20 agosto 2013

Pues sí, queridos tod@s, ya estoy de vuelta. Tras unos cuantos días (mes y medio) disfrutando de la familia al completo, finalmente encuentro el silencio y el espacio necesario para adentrarme de nuevo en el maravilloso mundo de la blogosfera. Y mira que lo he echado de menos, pero ya sabéis lo que suelo decir: lo que no puede ser, no puede ser, y a además es imposible. Aún así, os he estado leyendo, eso por supuesto ;)
Y qué os puedo contar... Pues un montón de cosas. Aquí va mi "Cronología de la Felicidad" sobre estos días:
  1. Los niños aportan felicidad a nuestras vidas. Por muy gritones, revoltosos y desordenados que sean siempre te enseñan algo nuevo. Como por ejemplo a mirar el mundo desde otra perspectiva, mucho más libre, sin rencores. Los niños viven el presente y no guardan en su interior un odio recalcitrante. Perdonan sin tan siquiera tú pedírselo. Son pequeños sabios viviendo en un mundo de grandes ignorantes.
  2. Los perros son uno de los animales más maravillosos que nos ha dado la naturaleza. Ellos no juzgan. Viven, simplemente viven. Se mimetizan contigo; con tus emociones, son uno con tu energía. Observándolos puedes comprenderte y saberte. Son el gran espejo donde mirarnos. 
  3. El cielo nocturno. Sobre la playa. Sin luna. Una noche estrellada. Esperando Las Perseidas. Comiendo pipas y bebiendo una cervecita sin alcohol. La espera. Tumbados todos sobre la arena. Alguien susurra una frase de aburrimiento, y segundos después una gran estrella fugaz recorre el firmamento ante nuestros estupefactos ojos. Con su luz tuvimos suficiente.
  4. La familia extensa. Ese gran "pinche tirano". El gran maestro que nos hace crecer y evolucionar hacia nosotros mismos. Otro espejo del alma que nos enseña el verdadero significado de las palabras paciencia, aceptación y comprensión. Aunque en ocasiones debamos poner ciertos límites y permitirnos decir un "no" necesario ante algunos comportamientos impunes. La aceptación no pasa por la ofensa. Gran enseñanza.
  5. El calor del sol. El sonido del mar cubriendo la orilla con su espuma...
  6. Personas a las que conocías levemente y que sin saber cómo ni por qué, de repente, te une un pequeño vínculo de gran amistad.
  7. Saberte un poco mejor que tú mismo (nunca mejor que los demás)...
Así es na´...

P.D: Y como siempre, mientras ocurre todo esto, me persigue una canción. Esta vez se trata de "Diamonds in the sky" de Rihanna... Aunque os dejo con una cover que me parece genial. 
(Tengo ganas de llegar a Madrid y ponerme manos a la obra con mi tercera novela... paciencia)

Somos hermosos diamantes en el cielo...


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