De orquestas y novelas

05 noviembre 2013

Existe algo realmente importante para un escritor; más allá de la inspiración; que hace que todas las palabras fluyan de forma natural, sin obstáculos o miedos; esto es: la VOZ. Encontrar tu propia voz. Aquella que te define. En ella estás tú; ella son tus manos, tus ojos, tu boca, el sonido de las palabras en la mente. La voz te nombra. Muestra quién eres y cómo expresas todo cuanto guardas en el interior. Luego están las otras voces, las de los personajes, que son iguales, pero diferentes a la tuya, y que deben casar, formar un perfecto entramado. Es una voz dirigida por "la voz". Muchas voces tocando bajo la batuta de un único director.  Eso es una novela, una gran orquesta tocando en perfecta armonía. Pero para llegar a la belleza musical antes debes ensayar muchas horas; vaciarte y llenarte de vida, de aire. Respirar y luego volver a tocar. No existe otra forma.

"Y llegó el día en el que sus ojos solo veían flores y cielos azules...
Ese día supo que el miedo solo existe si se piensa en él."

4 comentarios:

  1. Lo has definido perfectamente. pero a veces no nos gusta. Un abrazo

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    1. El miedo... deberíamos saber olvidarlo. :)
      Abrazo grande, Ester.

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  2. ¡Te iba a decir lo mismo que Ester! Me encanta cómo describiste lo de la voz, creo que es tal cual.
    Un beso Carol

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    1. Sin una voz propia, el escritor estaría perdido... ;)
      Besos, Eva!

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