Ni muy alto ni muy bajo

19 noviembre 2013

El silencio es como una pompa de jabón que nos envuelve y nos aísla del mundo hecho de piedra. Debemos tener cuidado de no chocar con una de sus aristas, a ver si de tanto flotar al margen de todo, al final vamos a caer en picado desde una altura poco aconsejable para nuestros huesos. Lo recomendado es acoplar un timón a sus finas paredes transparentes e ir dirigiendo nuestro rumbo. De este modo podemos acercarnos lo suficiente a lo/s demás, comunicarnos desde nuestro estado de quietud y luego volver a volar hasta nuestros lugares de ausencia. Estar sin estar, esa es la clave.


Permanecer en un lugar intermedio,
ni muy arriba ni muy abajo.
La altura es un error,
e ir arrastrándonos una mala posición.

2 comentarios:

  1. Hola había desaparecido. Entre mi operación y la muerte de mi cuñado andaba un poco alejada del mundo virtual.
    Poniéndome al día con los blogs a ratos.
    Bss

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  2. Vaya Katy... Espero que la operación haya ido bien. Bienvenida de nuevo :)

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