El Limbo de las palabras traducidas...

02 febrero 2014

Ayer me dio por ver el último capítulo de Sherlock en su versión doblada al castellano y casi me entra un ataque al querer arrancarme las orejas de cuajo. "¡Qué horror!", me dije. "¡Cómo es posible que pueda existir tal sacrilegio!". La voz profunda y envolvente de Benedict Cumberbatch se había transformado en una suerte de palabras monótonas, sin gracia ni carisma. Y los momentos desternillantes habían sido modificados por escenas sin sentido y fuera de contexto. Creí que estaba siendo el espectador de una serie completamente nueva. La perspectiva había desaparecido y todos los escenarios, incluso los personajes, me parecieron planos e insulsos.
Hace tiempo que no consumo películas o series dobladas al castellano porque tengo la sensación de perderme siempre algo. Un suspiro enmudecido, un juego de palabras imposible de traducir pero clave para la trama y la comprensión de alguno de los protagonistas; las voces, su sonido original, la entonación. Uno no puede entender la habilidad o no de un actor si no escucha su voz descarnada gritando o llorando o riendo o maldiciendo... Falta algo; sí, falta sinceridad y sobra engaño.
Así que, teniendo esto en cuenta, me he puesto a pensar (a veces no viene mal) si ocurre lo mismo con los libros. Cuando leemos a un autor extranjero que ha sido traducido al castellano, ¿a quién estamos leyendo realmente; al autor original o al traductor que ha tenido a bien hacernos comprensible su lectura? Es sabido que todos los idiomas tienen una particularidad propia, palabras solo comprensibles para aquellos que lo hablan. Frases hechas que quizá al traducirlas pierdan su frescura. No sé; confieso que mi nivel de inglés es limitado, por no hablar de otros idiomas, así que no creo que llegue jamás a descubrirlo. Un misterio más que desvelar.
¿Y mis novelas, qué "aspecto" tendrían si fueran traducidas a otro idioma? ¿Quién sería el verdadero artífice de la historia; yo o el traductor?
En fin..., algo más en lo que pensar.
En un par de días traeré por aquí el comentario sobre la última novela que me he leído: "La insólita amargura del pastel de limón". Será interesante. ;)

P.d. Y venga, una más de las mías... gracias a esta canción conseguí deshacer un "nudo gordiano" en la trama de mi novela...Otra vez, el milagro de la música...


2 comentarios:

  1. Yo estudié Filología Inglesa, así que puedo decirte de primera mano que para ser un buen traductor de textos literarios hay que ser, al menos, un poco escritor.

    Un saludo.

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    1. Es cierto, no todos los traductores tienen la suficiente habilidad como para traducir una novela. Aunque supongo que tendrán en cuenta este hecho a la hora de ponerse a ello.
      Saludos. :)

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