Las luces de septiembre

05 septiembre 2014

El verano ya se fue, o no, porque el calor aún nos acompaña. Sin embargo se nota en el ambiente; en los paseos marítimos descomprimidos. En las playas desérticas. En el mar, cuyas aguas se han tornado de un color diferente, parte verde parte oro. Y la luz, un sol tenue que poco a poco se va despidiendo de nosotros mientras se marcha a dar cobijo con su calor a otros cuerpos. Las gentes regresan a sus rutinas, a sus despertares "early in the morning", a los trasiegos por las calles concurridas de Madrid. A las conversaciones del "todo" y la "nada". Sin embargo yo sigo aquí, inmutable. ¿Quien dijo que los condenados a contar historias debieran tener un respiro? Para mí no ha habido vacaciones, he decidido rechazarlas. Bueno, yo no; en verdad han sido ellas, las musas, las ideas, las imágenes y pensamientos de otros lugares y otras almas que se han empeñado en poseer mis horas del día. Y no he tenido más remedio que rendirme a ellas, tras un largo tiempo buscando el interruptor de apagado. Aquellos que me siguen (via Blog, Twitter, Facebook y sucedáneos) lo saben. Los que han seguido y siguen "Nunca dejes de mirarme" lo saben. Pero ha habido más. Horas peleándome cual fiera con el ordenador para maquetar en papel mis dos obras anteriores. He de decirlo: ¡Lo conseguí! Ahora solo falta hacer lo propio con las portadas. De solo pensarlo me entran los siete males. También ha habido por ahí alguna que otra entrevista realizada con mucho amor por Lourdes para su Blog "Verdadera Locura" acerca de la Literatura Indie. Gracias, Lourdes. Y gracias a ti; sí tú, que decides ocupar una parte de tu tiempo en leerme. Ya sea a través del Blog, de Wattpad o descargando alguna de mis novelas publicadas en Amazon. Tú, que me animas a seguir con esta mi pasión, la de escribir. A algunos os conozco de manera virtual, a otros he tenido la fortuna de compartir algunas palabras cara a cara; también están los silenciosos, los que entran sin hacer ruido, y lo hacen a menudo, lo que quiere decir que les agrada mi "espacio" y mis letras. A todos ellos deciros: GRACIAS.
Ahora llega septiembre, con nuevos retos y con los antiguos por terminar. Aún tengo en el cajón "El punto medio del corazón". La dejé ahí porque entré en crisis; ya sabéis: "el bosque no te deja ver los árboles". Y me ha venido bien, ahora lo veo todo más claro. Tengo intención de retomarla en cuanto termine "Nunca dejes de mirarme". Ya os iré contando.
En cuanto al reto "leamos 50 libros"... lo confieso, no creo que lo consiga; o leo o escribo y esto último tiene más poder sobre mí. Ahora (todavía) tengo entre manos "La devoción del sospechoso X" de Keigo Higashino... me está encantando.
En fin, ya me despido hasta la próxima. Y lo hago, por supuesto, con musiquita. Esta vez de la mano de Brandi Carlile y su versión (fantástica) del "hallelujah" de Leonard Coen. Un abrazo fuerte y a deisfrutar.


2 comentarios:

  1. Ha sido una entrada preciosa y conmovedora. Espero que sigas escribiendo y nunca lo dejes. Amo Hallelujah. Es de mis canciones favoritas y me la sé de memoria. Sin duda la que has puesto es una versión hermosa (como muchas otras).
    Un abrazo,
    Cristina

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    1. Me alegra que te haya gustado la entrada, Cristina! Yo también adoro esta canción y cuando escuché esta versión me dije: "la tengo que poner". Un fuerte abrazo. :)

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