CRÓNICAS DE UNA ESCRITORA: OTRAS VIDAS, OTRAS ALMAS.

25 octubre 2015

Hace un par de semanas adopté a un pequeño peludo que me ha absorbido todo el tiempo y me ha impedido continuar re-escribiendo mi cuarta novela "Nunca dejes de mirarme". "Cada cosa a su tiempo", me dije. Y así es. "Pelucho" necesitaba toda mi atención hasta que llegara a acomodarse, y poco a poco lo va haciendo. Soy así. No puedo dispersarme. Necesito enfocarme a cada momento en aquello que realmente importa. Después de todo lo que ha pasado el pequeño animal no podía dejarlo a su libre albedrío y esperar a que él por sí solo pasara por el "trago" de habituarse a un lugar extraño. Durante este tiempo me he dedicado también a uno de mis grandes intereses (además de escribir, por supuesto); esto es, todo aquello que tiene que ver con el auto-conocimiento y las terapias alternativas. Soy una gran aficionada al Yoga, a la meditación y ... al Reiki. Ayer acudí a un curso que te habilita como voluntaria para "dar" Reiki a personas que están pasando por un proceso de duelo y para enfermos oncológicos. Dicho voluntariado se realiza en uno de los grandes hospitales de la capital y también en la sede de la asociación. No voy a explicar aquí en qué consiste dicha técnica, aquellos que lo deseéis podéis encontrar multitud de información sobre la terapia con solo teclear su nombre en Google. Tampoco voy a defender sus beneficios. Sé que a mí me funciona y que a los pacientes también. Les calma la ansiedad, les relaja, y en muchos casos propicia que el fuerte tratamiento al que se tienen que enfrentar lo asimilen con mayor facilidad. No cura, no hace milagros, solo equilibra y eso ya es suficiente. Después de terminar el curso quedé con unos amigos y estuvimos hasta la madrugada entre risas y charlas...
Hoy al despertar, y en estos momentos, mientras escribo esta entrada en el blog me doy cuenta de lo importante que es para un escritor abrirse al mundo. Salir de su zona de confort e investigar otros "espacios", arriesgarse, vencer los miedos, acoger, reír, reunirse con otras personas, observar otras vidas y aprender de ellas. Todo ello nos proporciona a su vez un feedback que nos permite conocernos a nosotros mismos. Y esto último creo que es un requisito imprescindible para convertirnos en buenos escritores. Ya lo decía una frase inscrita en el Oráculo de Delfos: "Conócete a ti mismo y conocerás al universo y a los dioses". Así es.

Me despido de todos vosotros como siempre con una canción. Últimamente estoy descubriendo una gran variedad de cantantes que se dan a conocer a través de la redes sociales ("Youtube" ), interpretando versiones de canciones ya conocidas. La mayoría son fantásticos y me alegra que puedan expandir su creatividad gracias al maravilloso mundo de Internet. Ellos son también unos autores "Indie"...
Hasta pronto y sed felices :)


1 comentario:

  1. A vida é feita de vivências partilhadas. E, já agora, como está o Pelucho?

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