CRÓNICAS DE UNA ESCRITORA: ME HE COMPRADO UNA AGENDA. ESTO VA EN SERIO...

08 noviembre 2015



Cuando comencé a escribir mi primera novela, lo hice como aquel que se lanza a la piscina sin saber con certeza qué cantidad de agua hay en el fondo. Simplemente empecé a escribirla; un ordenador y yo sentada en frente tecleando como una poseída. Con el transcurrir de las semanas me di cuenta de que necesitaba un diccionario de sinónimos y antónimos si no quería ver mis sesos escurriéndose por el teclado. Internet y Wordrefence me dieron la solución. Sin dicha página a veces creo que no soy nada; también me pregunto cómo demonios lo harían lo clásicos para escribir tales obras maestras sin la cantidad de facilidades de ahora... Entonces me doy cuenta: "Son genios, Carol. A ver si despiertas". Luego, con los meses, supe que tendría que hacerme con una libreta para ir apuntando "el esqueleto de la novela", diálogos, características de los personajes, ocurrencias, posibles títulos... Algo que hasta ese entonces iba apuntando en cualquier papel que tuviera a mano, con la consiguiente pérdida del mismo, claro. Ahora tengo dos libretas y un cuaderno con un caos tremendo en su interior. Pasas la primera página y te encuentras  un posible diálogo de "La promesa", pasas otra hoja y ahí está el esquema de los capítulos de "Y Lao Tse bajó de los cielos"... Soy consciente de que tal caos debería ir desapareciendo, pero por el momento puedo vivir con él. Hasta ahora he encontrado todo cuanto necesito, es cierto que me lleva más tiempo, pero lo encuentro y eso es lo realmente importante. Hasta ahí todo controlado. Pero hace un par de días... hace un par de días ocurrió "algo"; un suceso revelador. Estaba yo muy de mañana sentada frente al ordenador cuando comencé a repasar las posibles tareas: "Veamos; hoy tengo que: Terminar el BookTrailer de "El punto medio del corazón". Subirlo a Youtube. Subirlo a mi página de autor en Amazon. Promocionarlo por las redes sociales. Subir la versión ya revisada y extendida de la novela... ¡Ah, no!, eso ya está... vale. Crear un banner con dicha información. Comenzar a buscar imágenes para crear el BookTrailer de "La promesa"; bueno, eso ya lo hice ayer, solo tengo que buscar un par más. Responder los mensajes; aunque ayer ya respondí algunos, ¿no?..". Fue entonces cuando caí en la cuenta: "Dios mío... Tengo que hacerme con una agenda de manera inmediata". Y no, no me servía la agenda de Windows ni la de Google ni la de la tablet ni la del móvil. Tenía que ser una agenda física, que pudiera pasar sus hojas, que pudiera escribir en ella las tareas diarias con una variedad infinita de colores, que pudiera tachar el quehacer ya hecho con mis propias manos y sentirme satisfecha por ello. Dicho y hecho. Me compré una agenda moniiiisima de buhitos que me está facilitando la vida de manera exponencial y que, también, para qué negarlo, me está dando qué pensar. "Creo que esto va en serio", me dije cuando la tuve en mis manos por primera vez. Pero, ¿es que a caso hasta entonces no había ido en serio? Probablemente no. Adoro escribir; más que eso, es una necesidad, mi medicina; pero hasta hace bien poco no había sido mi prioridad... Anteponía otras cosas a ello. Lo dejaba pasar, no le ponía toda la atención necesaria. Pero esta agenda me ha hecho darme cuenta de la meticulosidad y el esfuerzo que requiere finalizar un buen trabajo. Cueste lo que cueste, y sea el tiempo que debas emplear para ello. La desorganización, las prisas no son buenas. Nunca lo fueron. Ahora solo queda ordenar mis libretas. Lo apunto para la semana que viene...

:)

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