CRÓNICAS DE UNA ESCRITORA: "TODO LO QUE APRENDÍ DE TI, 2015".

22 diciembre 2015



Es curioso, siempre que va a terminar un año tengo la sensación de que en vez de doce meses han transcurrido doce días desde su inicio. "Madre mía, pero si hace nada fueron las navidades", me digo. Aun así, he de reconocer que este año ha sido intenso y productivo. Colmado en su mayoría de grandes buenos momentos y también de algún que otro varapalo. Hechos y situaciones que han logrado siempre que saque interesantes conclusiones y útiles enseñanzas. Aquí van:

  • Las personas cambian y maduran. No importa el agravio y la ofensa, llegado un momento el odio y el rencor se diluyen dando paso a una nueva relación.
  • Las personas cambian y siguen su camino, aunque este discurra por otros senderos y se desvíe de aquel por el que transitan los que un momento atrás creíste poder tener a tu lado por siempre. No caben aquí los reproches, solo la aceptación y la esperanza de que más adelante ocurra lo que en el punto primero.
  • Las prisas no son buenas. El trabajo bien hecho requiere de un tiempo prudencial. La paciencia es una virtud imprescindible.
  • Es necesario esclarecer y establecer prioridades. Y una vez hecho, ser consecuente con la elección.
  • La organización, el empeño y la perseverancia dan siempre buenos frutos. Es más importante la calidad que la cantidad.
  • La procrastinación no existe, es solo una ilusión infernal de tu mente para obligarte a jugar continuamente al "CandyCrash". Cuando eres consciente de ello, la obsesión se esfuma y solo queda seguir escribiendo...
  • Justo el minuto anterior al acto de escribir puede resultar una tortura, pero una vez salvado el muro, las dos horas siguientes transcurren como si estuvieras dando un paseo por el Paraíso. 
  • Ser congruente con uno mismo y no mentirse jamás; y en caso de no querer hacer daño a alguien con las palabras, mejor optar por el silencio.
  • Ni izquierda ni derecha. En el punto intermedio está la virtud. Y sí, es posible el equilibrio, siempre y cuando los extremos no estiren demasiado la cuerda y acaben uniendo los cabos. Entonces todo se confunde.
  • El sentido del humor es esencial. Es necesario soltar una carcajada al menos una vez al día.
  • Llorar es medicina para el alma. Una buena llorera evita cien cabezazos contra la pared.
  • Discutir sobre política es una pérdida de tiempo. Todos somos unos ignorantes desde el punto de vista del contrario.
  • La familia, en toda su extensión es la clave para el autoconocimiento. Solo entendiendo las reacciones y sentimientos hacia ella podremos comprender nuestro interior. 
  • Pedir perdón y decir "te quiero" son las palabras más valientes que existen. Sobre todo si se dicen desde el corazón. Y mira que cuesta a veces, oye; mira que cuesta...
  • Dime qué deseas y tendrás un Mercadona en la esquina de tu calle. Pues eso, que el pensamiento consciente es de mucha utilidad. Ahora solo queda aprender a utilizarlo para propósitos más elevados.
  • Un libro, una película y una canción:
      • La puerta (Natsume Soseki)
      • Inside Out
      • Chandelier (Sia)


Felices Fiestas a todos. Nos leemos el próximo año ;)

2 comentarios:

  1. Leyendo tus palabras, has resumido más o menos mi año. Quizás con más sinsabores, pero de ellos se aprende a levantarse y seguir el camino mirando al frente.

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    1. Sí, Dolors. Lo importante es aprender de los sinsabores y seguir caminando.
      Un fuerte abrazo y Felices Fiestas :)

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